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Crianza eficiente de Becerros

Introducción La crianza eficiente de becerros y becerras dentro de una explotación, ya sea en ganado de doble propósito o en ganado lechero especializado, constituye uno de los objetivos fundamentales de la empresa pecuaria. En el ganado de doble propósito, porque la venta de becerros es la principal fuente de ingreso del rancho y en el ganado lechero especializado, porque las becerras son el futuro de la explotación. La crianza de becerras, depende estrictamente de un programa adecuado de alimentación, que incluya la satifacción de todos sus requerimentos nutricionales, así como un programa de sanidad que ayude a preservar la salud del becerro y permita su óptimo desarrollo. Importancia del balance Fósforo-Calcio. La crianza óptima del becerro, no inicia cuando el becerro nace o es destetado. La crianza debe iniciar desde el momento que se encuentra en vida intrauterina, pues aún cuando la economía nutricional de la vaca, aporta preferentemente los requerimientos nutricionales para el adecuado desarrollo embrionario. La vaca que padece de algún tipo de deficiencia alimentaria, indudablemente lo reflejará al momento del parto e inicio de la lactación, manifestándose como partos prolongados, retención de placenta, problemas metabólicos como cetosis o hipocalcemia, paresia posparto e incluso problemas al inicio de lactación. La vaca tiene tres momentos críticos de demanda de Calcio: Durante la última etapa de la gestación; debido a los requerimientos de Calcio para la osificación del becerro. Durante el momento del parto; debido a que el Calcio tiene una participación importante en el proceso de contracción de músculo liso, y se requiere calcio, para el trabajo de parto y para la expulsión de placenta. Durante el inicio de la lactación; dado que el Calcio forma parte de los componentes químicos de la leche. Es muy importante que exista una óptima biodisponibilidad de Calcio. Es decir, que la vaca pueda tener acceso a este, dado que aún cuando la vaca haya tenido un aporte adecuado en la dieta durante la etapa de gestación, es muy probable que no pueda ser removido oportunamente al momento del parto, que es el momento crítico en que existen altas demandas de Calcio. En el ganado de doble propósito, los desbalances de Calcio se deben básicamente a que existe un problema en la asimilación de Calcio a nivel intestinal debido a la formación de sales con otros elementos. Control endocrino del metabolismo del Calcio-Fósforo. Los niveles normales de Calcio en el bovino son de 9-11 mg/100 ml. Estos valores permanecen constantes y guardan una íntima relación con la concentración de Fósforo sanguíneo que son de 4-7 mg/100 ml. La proporción entre Calcio y Fósforo es aproximadamente 2:1 y el mecanismo endocrino del animal tiende a conservar esta proporción. Cuando una vaca durante el período seco o la última etapa de la gestación es alimentada con una dieta adecuada en Calcio, se conservan perfectamente los niveles sanguíneos, los excedentes son depositados en el lecho óseo para establecer un depósito de reserva corporal. Este mecanismo es mediado por la hormona Calcitonina producida por la glándula Tiroides y que también tiene como función regular los niveles de Fósforo, promoviendo su depósito a nivel óseo y promoviendo la excresión tanto de Fósforo como de Calcio a nivel renal. El metabolismo del Calcio también está mediado por acción de la hormona Paratiroidea, que es producida por la glándula Paratiroides, que tiene la función de remover el Calcio óseo ante demandas elevadas de Calcio, generalmente al momento del parto. En el ganado de doble propósito, sometido a sistema de alimentación en pastoreo, es muy común sobre todo en la zona costera del golfo, que exista una deficiencia de Fósforo en el pasto, debido a que el exceso de lluvias arrastra por lixiviación las sales de Fósforo. De tal forma que al existir un estado de hipofosfatemia, exista como consecuencia un estado de hipocalcemia subclínica que se manifiesta hasta el momento del parto. El metabolismo del Calcio y el Fósforo, también está mediado por la presencia del 1,25-dihidroxicolecalciferol, que es el metabolito activo de la vitamina D3 y que se produce por fostosíntesis al nivel de la piel del animal y cuyo efecto es favorecer la absorción de Calcio y Fósforo a nivel intestinal. Los niveles elevados de Calcio y Fósforo por tiempo prolongado, van a provocar que se inhiba la síntesis de hormona Paratiroidea y del 1,25-dihidrocolecalciferol, lo que trae como consecuencia que ante demandas altas de Calcio, no pueda ser removido oportunamente a partir del hueso ni pueda ser absorbido a partir del intestino. La dosis externa de Vitamina D, no es eficiente dado que su efecto suele presentarse hasta 10 días después de su aplicación. Papel del Fósforo exógeno en los problemas metabólicos. El Fósforo exógeno, puede ser usado con el propósito de prevenir los problemas metabólicos, que normalmente se desencadenan en el momento del parto. Una dosis de Fósforo 5-10 días antes del parto, tiene como efecto inicial, provocar un "desbalance controlado" entre la relación Calcio-Fósforo sanguíneo. Lo que se busca con esta dosis, es elevar los niveles plasmáticos de Fósforo. El organismo de la vaca, a través del Sistema Endocrino, tenderá a equilibrar la proporción entre ambos minerales. La respuesta inicial, será elevar los niveles de Calcio. Para este efecto existen dos rutas. Incrementar la absorción de Calcio a nivel intestinal, que no se da por falta del 1,25 dihidrocolecalciferol y promover la remoción de Calcio óseo mediante la acción de la hormona Paratiroidea, que se encuentra inhibida y que gracias a este estímulo se iniciará su síntesis. Los niveles adecuados de hormona Paratiroidea, con el propósito de ser funcionales, se alcanzan aproximadamente 5 días después de la aplicación de Fósforo, de tal forma que al momento del parto, ante una demanda real de Calcio, exista ya el mecanismo para la remoción efectiva del Calcio óseo. Participación del Fósforo en el desarrollo físico de los becerros. El Fósforo igual que el Calcio, constituye la fracción iónica del mineral óseo. También participa en diversos procesos metabólicos, no obstante los síntomas de carencia se reflejan solamente en el esqueleto y corren paralelos a la deficiencia de Calcio. La deficiencia de Fósforo puede presentarse por carencia primaria de la dieta en animales que pastan sobre potreros pobres en Fósforo o déficit secundario por exceso de cationes como Calcio, Hierro y Aluminio que forman complejos insolubles no utilizables por los fosfatos. El Fósforo en los pastos, es proporcional al que contienen los suelos, pero las cantidades se modifican considerablemente, por la composición de los forrajes, así como por su desarrollo. Algunas plantas concentran el Fósforo con mayor facilidad que otras. Las hojas tiernas tienen alta proporción de Fósforo, pero esta disminuye conforme madura. El nivel de Fósforo disminuye del tallo y las hojas y se concentra en la semilla. Los pastos pobres en Fósforo, suelen ser también pobres en proteína y otros elementos como la Vitamina A. Los bovinos con hipofosfatemia, muestran además otros signos; problemas de infertilidad. Cuando la deficiencia se da durante la gestación, el becerro nace en condiciones normales, a expensas de la vaca que suele sufrir paresia postparto. El proceso de la lactación es anormal, el crecimiento del becerro es deficiente y esto se acentúa durante el destete y el engorde. Los becerros se ven demacrados, delgados, con pelo áspero e hirsuto que muda muy lentamente. Cuando la carencia de Fósforo se hace crónica, se pueden desarrollar síndromes de osteodistrofia, dado a que el Fósforo, igual que el Calcio participa en la síntesis de la matriz ósea y en su mineralización. Los síndromes que presenta el becerro afectado crónicamente por la deficiencia de Fósforo, varían entre sí según la edad. Los becerros en desarrollo pueden presentar cuadros evidentes de raquitismo, los animales maduros, cuadros de osteomalacia y animales adultos o viejos problemas de osteoporosis. En la presentación de estos síndromes, están involucrados tanto la deficiencia de Vitamina D, como de Calcio. Los animales herbívoros, sufren en mayor o menor grado carencia de Fósforo, sobre todo aquellos cuya dieta depende exclusivamente de pasto. Los ovinos presentan cuadros con menor gravedad, debido a que son más selectivos y a que su forma de alimentarse, les permite consumir brotes tiernos y hojas pequeñas. En los bovinos el síndrome de deficiencia fosfórica puede ir acompañado por el cuadro clásico de hipofosfatemia, caracterizado por paresia postparto, hemoglobinuria puerperal y anemia en vacas adultas, raquitismo y osteomalacia en animales en desarrollo y adultos respectivamente. Una característica común de animales en pastoreo es la "pica" o "apetito pervertido" y osteofagia, cuya principal complicación es el botulismo, ya que en su búsqueda por fuentes de Fósforo les da por comer huesos de cadáveres en putrefacción que ofrecen un medio excelente para el desarrollo de la bacteria. El Fósforo además de su importante participación en el desarrollo del becerro y su importante participación en el proceso reproductivo, también participa activamente en varios procesos metabólicos, específicamente aquellos que están mediados por Adenosín trifosfato.(ATP), como mediador de la liberación de energía. La transferencia de energía biológica, procesos de fosforilación oxidativa y el efecto buferante para equilibrar pH metabólico. El Fósforo también tiene una participación importante en la formación de elementos estructurales, mediante la formación de puentes fosfóricos en Triglicéridos y ácidos grasos que forman la estructura de células grasas. Conclusión: El Fósforo es indispensable para el desarrollo eficiente y rentable de los becerros. Los cuadros de Hipofosfatemia no necesariamente van a presentar el cuadro tradicional en vacas adultas. La deficiencia de Fósforo se da tanto en animales en desarrollo como en animales adultos. Los becerros requieren de un adecuado aporte de Fósforo y estos pueden estar padeciendo hipofosfatemia desde su vida intrauterina. El síndrome de hipofosfatemia, puede ser tratado, controlado y prevenido mediante el uso de Phospho 20. Obras consultadas: Bovine Medicine Surgery. Gibbons y Catcot. Blood y Henderson. Medicina Veterinaria. Alimentación Animal. Varios autores SUA. UNAM Phospho 20 Es un reconstituyente y estimulante del metabolismo, elaborado a base de Fósforo Orgánico al 20 % en solución acuosa. Tiene un excipiente especial que facilita la absorción y una óptima biodisponibilidad del principio activo. Indicaciones: Como estimulante de la actividad ovárica en algunos estados de infertilidad y trastornos metabólicos posparto. Coadyuvante en el tratamiento de paresia posparto. Para animales sometidos a intensa actividad física incluyendo animales de trabajo y sementales. Útil en la preparación de caballos de competencia. Durante la convalecencia en casos de enfermedades extenuantes y parasitarias. Trastornos del metabolismo óseo en animales en desarrollo y estados de debilidad y agotamiento. Desbalances metabólicos en animales en desarrollo y condiciones alimentarias deficientes. Desarrollo retardado y baja productividad. Dosis y Vías de Administración: Caballos 10-15 ml. I.M. o E.V. Bovinos adultos: 10-15 ml. I.M., E.V. ó S.C. Becerros: 3-5 ml. I.M.,E.V. ó S.C. Ovinos y Caprinos: 3-5 ml. I.M., E.V. ó S.C. Cerdos: 5 ml. I.M., ó S.C. Derechos Reservados Laboratorios Virbac México S.A. de C.V. Guadalajara, Jalisco, México 2005.

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